
Emma es un nombre de mujer cuyo significado es “la que es fuerte”, “poderosa, “grande”. Se trata de un nombre que proviene del germánico y que ha sido muy utilizado en los países de habla anglosajona, donde cuenta con una larga tradición.
Las mujeres que llevan el nombre de Emma se caracterizan por ser luchadoras, fuertes y tener una gran capacidad de sacrificio, que les llevará a superar todos los obstáculos hasta conseguir los objetivos que se han marcado en la vida.
Enérgicas y adaptables, las Emma saben dar lo mejor de sí mismas en cada situación, enfrentándose con valentía a los problemas que les toca vivir y saliendo reforzadas de ellos. Desde pequeñas, son muy independientes, maduras y decididas, y pronto volarán del nido familiar para buscarse la vida por ellas mismas.
Emma es una mujer autosuficiente, exigente con su trabajo, con dotes de mando y una gran visión de negocio. Sin duda, es una persona que destaca en el terreno laboral, donde suele ocupar cargos de responsabilidad.
En el plano sentimental, Emma se mostrará también como una persona independiente. No tiene miedo a la soledad, por lo que, cuando se decida a tener pareja, será porque realmente crea que ha encontrado a la persona especial con la que compartir el resto de su vida. Eso sí, en sus relaciones pedirá tener siempre su propio espacio, pues, para ser feliz, Emma necesita sentirse libre.
Emma educará a sus hijos para que crezcan en libertad, sin paternalismos y con los pies en la tierra, para que sean capaces de volar alto y de forma autónoma desde pequeñitos.
Para la mayoría de autores, el nombre de Emma tiene un origen germánico. Se cree que proviene del término ermin, cuyo significado es “la que es fuerte o tiene fortaleza”.
Otra teoría defiende que el nombre es, en realidad, una abreviatura de Emmanuela, que da origen a Manuela. En este caso, su origen sería hebreo y su significado se podría interpretar como “Dios está con nosotros”.